PALABRA DIARIA
Cantad a Jehová cántico nuevo; Su alabanza sea en la congregación de los santos. Salmos 149:1 (RVR1960)

CREEMOS EN

Que la Santa Biblia es la palabra inspirada de Dios al hombre, la regla de fe y conducta para nuestras vidas y contiene la revelación completa de la voluntad de Dios, para salvación de la humanidad. (2 Timoteo 3:15-17;2 Pedro 1:20-21)
Que Jesucristo es Dios y hombre, y como tal es el único ser que tiene dos naturalezas y una sola personalidad, por cuanto nació de una virgen, pero engendrado por el Espíritu Santo. En otras palabras él es Dios hecho hombre. Murió en la cruz por nuestros pecados y resucitó al tercer día y solo él es el único medio de justificación para salvación a todo aquel que cree y está sentado a la diestra de Dios. (Hebreos 1:1-4; Colosenses 1:15-23, Juan 14:9-11; 1 Juan 2:1, Romanos 3:24; Juan 3:16)
Que el hombre fue creado a la imagen de Dios, fue tentado por Satanás, y se apartó de su creador quedando sujeto a maldición y pecado e incapaz de regresar a Dios por sus propios medios. El ser humano puede obtener salvación por medio de Jesucristo y vida espiritual solamente a través de la regeneración por el Espíritu Santo. (Génesis 1:27; Santiago 3:9; Romanos 3:10-18)
Que el Bautismo del Espíritu Santo consiste en un revestimiento de poder derramado para capacitar al cristiano, y que no fue solamente para los apóstoles y éste nos da poder para ser testigos. Y que imparte en nosotros la manifestación de los Dones y produce el fruto de Espíritu en nuestras vidas. (Lucas 24:49; Hechos 1:8; Hechos 2:38; Hechos 2:4; 1 Corintios 12; 1-10; 14:3, 26, Gálatas 5:22-23)
Que Las Escrituras establecen la ordenanza del bautismo en agua por Inmersión, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19). Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como Salvador y Señor deben ser bautizados. De esta manera declaran ante el mundo que han muerto con Cristo y que han sido resucitados con Él para andar en nueva vida (Marcos 16:16; Hechos 10:47-48;Romanos 6:4).

La iglesia cristiana no bautiza niños, porque ellos aún no tienen la conciencia de arrepentirse de sus pecados (Hechos 8:12 y Marcos 10:14-16).

Los dones del Espíritu Santo, que son capacidades sobrenaturales que el Espíritu Santo otorga (gracia) al creyente, para la edificación espiritual y el crecimiento de la iglesia, y están vigentes en la actualidad (1 Corintios 12:4-7).
La existencia del único Dios verdadero, Jehová, la cual esta bien definida por las Sagradas Escrituras, las cuales le revelan en tres divinas personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. (Génesis 6:4; Mateo 28:19; 1 Juan 5:7)
Que el Espíritu Santo es Dios. Y es una persona divina capaz de oír, pensar, conocer, enseñar, guiar, sentir y ordenar. El nos conduce al arrepentimiento de nuestros pecados y glorifica al Señor Jesucristo convenciendo al mundo de pecado, justicia y de juicio. Entra en la vida del creyente al instante de creer y recibir a Cristo como salvador y produce en él nuevo nacimiento que lo eleva a la posición de hijo de Dios. (Juan 14:26; 15:26; Efesios 4:30; Juan 3:3-5, Efesios 1:13-14, Hechos 16:6)
Que la salvación del alma es una transformación espiritual, milagrosa que se efectúa por el Espíritu Santo, por fe en la palabra de Dios, Por la fe en la sangre de Cristo y por el arrepentimiento del pecado. Y no hay salvación por medio de otra persona, solo Jesucristo es el único mediador, el único camino el único salvador. (Juan 3:3-5; Juan 20:31; Juan 14:6; Hechos 4:10-12; Lucas 1:46-48; Hechos 2:38)
La ordenanza de la santa comunión. o Cena del Señor, que consiste en la comer del pan y el fruto de la vid; el pan simboliza el cuerpo de Cristo, mientras que el vino simboliza su sangre. Al realizar esta ceremonia recordamos la muerte de Cristo, su sacrificio en la cruz por nosotros y anunciamos su venida. Solo creyentes bautizados y en plena comunión con Dios y con la iglesia local deben participar de esta ceremonia. (Mateo 26: 26-28 y 1 Corintios 11: 23-26)
Que el fruto del Espíritu Santo se refiere a las virtudes que produce el Espíritu santo en el creyente, que ayudan en la formación del carácter cristiano; se mencionan nueve elementos o virtudes en un solo racimo: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22-23). Es una posibilidad que tiene todo cristiano de desarrollar en su vida y es indispensable para llevar una vida agradable a Dios, la cual representa un buen testimonio ante los no creyentes (Mateo7:20-23).
La sanidad divina como parte integral del evangelio. La liberación de la enfermedad ha sido provista en la expiación de Cristo en la cruz y es el privilegio de todos los creyentes (Isaías 53:4-5,; Mateo 8:16-17; Santiago 5:14-16).Creemos que el diezmo y las ofrendas son el plan financiero de Dios para el sostenimiento de su obra en la tierra.
La santificación , del griego “hagiasmos”, significa hacer santo, consagrar, separarse; implica apartarse del mundo de pecado para tener intima comunión con Dios y servirle con gozo, (Romanos 12:12). Inicia cuando aceptamos a Cristo, es decir, es instantánea, ya que somos declarados santos (separados para Dios) posicionalmente (Colosenses 1:2, Romanos 12:13), y sigue desarrollándose durante toda la vida del cristiano, es decir, es también progresiva (1 Tesalonicenses 4:3-7)